1

Marcando diferencias (@MariaPSC)

Se están perdiendo algunos criterios que son de gran ayuda para los que se dedican al protocolo ya que servían para diferenciar, ayudando a tomar decisiones sobre quién pasaba antes, dónde debía sentarse cada uno, quién era más importante que otro, etc.

victorian-men

Los  criterios que mencionaba en el párrafo anterior forman parte de esas normas de convivencia social no escrita y que fueron surgiendo para solucionar los problemas básicos que planteaba la dificultad de convivencia. Normas que regulan tanto lo que hacemos, como lo que debemos hacer para que la convivencia sea lo más llevadera posible.

victorian-gentlemen

Como decía, están cayendo en desuso y son muy útiles para hacer presentaciones  de manera formal (para presentar y ser presentado a quien no conocemos y no nos conoce). Veamos cada uno de ellos:

La edad. Según este criterio el joven debía ser presentado al de mayor edad, primero se mencionaba el nombre y apellidos del joven y luego los correspondientes al más mayor. La edad no destaca en este caso la “pila” de años que tiene la persona que tenemos enfrente, sino la experiencia que acumula. Ahí está la diferencia, y es un buen criterio, si le quitamos esa carga de “coquetería”; no están llamando viejo/a, sino experto/a. Hoy día en que el tinte y la cirugía remedian la apariencia durante un tiempo, eso de que te tomen por mayor -siéndolo- sienta fatal, pero insisto, es la experiencia lo que estamos valorando.

El sexo. El femenino precede al masculino. Los caballeros eran presentados a las damas. Es una discriminación positiva. No es de aplicación aquí el principio de igualdad y no discriminación por razón de sexo. Dejar pasar a alguien por delante o tener cierta deferencia con ella por razón de sexo (en una presentación o en un evento) no es un indicador de discriminación. No estamos poniendo en duda capacidades o habilidades laborales de hombres y mujeres. Solo hemos tomado una opción, cuya base puede estar en aquello de “el sexo débil”, como ésta, muchas tradiciones actuales tienen su base en actos de discriminación negativa, pero no por eliminarlas -o dejar de hablar de ellas- desaparecen de la Historia.

Estado civil. Este criterio si debería dejarse de lado. Tener mayor deferencia con una persona casada que con una soltera echa por tierra los dos criterios anteriores, que son mucho mejores. La existencia de relaciones de todo tipo, sobre las que no hay que dar explicaciones, hace inviable la aplicación de este criterio. Pensemos en la situación de una señora mayor pero soltera y una mucho más joven casada en la que aquella tiene que ser presentada a ésta.

Parentesco. Este criterio entra en juego en situaciones muy especiales, una gran familia en la que hay parientes lejanos que no se conocen y un tercero que es familiar de ambos, lo lógico es presentar el familiar más lejano al más cercano.

Posesión de premios honoríficos o títulos del reino, la función que se ejerce, el puesto que se ocupa, son aspectos que son tenidos en cuenta en las presentaciones formales en actos privados, aplicando un criterio habitual en actos oficiales. Es una forma de distinguir a iguales, que nos puede ser muy útil. No implica subordinación, simplemente el reconocimiento a la carrera profesional de determinados sujetos.

Toda presentación requiere al menos tres personas: dos que no se conocen de nada y un tercero que conoce a los dos y es el encargado de hacer las presentaciones. Él es quien pone en juego esos criterios. ¿Qué pasa después de esa presentación? ¿Cómo nos saludamos?. Lo dejamos para la semana que viene.

 Imágenes, captura de pantalla de:

http://mentalfloss.com/article/55935/how-look-victorian-gentleman-11-easy-steps

Comments 1

  1. Pingback: Marcando diferencias (@MariaPSC) - GMS Protocolo y Eventos - Protocol Bloggers Point

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.